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La tragedia del vuelo 401



El trirreactor Whisperline L-1011 (versión 318) fue fabricado por la empresa Lockheed, e identificado como el Vuelo 401. Con menos de 1.000 horas de vuelo en su historia su confort superaba al de los Jumbos 747 y al de los Douglas DC-10.
En la noche del 29 de diciembre de 1.972, y con destino a Miami, partió del aeropuerto internacional John F. Kennedy en Nueva York comandado por un experimentado piloto, Bob Loft, y auxiliado por el primer oficial Albert Stocckstill y Don Repo, con 163 pasajeros a bordo, que junto con los 13 tripulantes hacen un total de 176 personas. El vuelo transcurrió sin incidencias hasta que llegaron a Miami. Allí, y en el momento de aterrizar comprueban no sin preocupación que parte del tren de aterrizaje no responde. Puestos en contacto con el control se les ordena que sobrevuelen el aeropuerto a 2.000 pies de altura mientras se delibera la solución más idónea. La tensión dentro de la nave era inmensa y en un determinado momento, y antes de que la torre de control les emitiera una solución, el Whisperline L-1011 se precipita vertiginosamente desde la altura cayendo en la zona pantanosa de Los Everglades. Solamente sobrevivieron 77 personas de las 176 que componían el paisaje. Entre los fallecidos se encontraban El comandante Bob Loft y su primer oficial Albert Stocckstill. Don Repo fue rescatado con vida pero desgraciadamente y un día después fallecía.

Todo podría haber terminado como un trágico acontecimiento más en el mundo aeronáutico, sin embargo no ha sido así: A partir de ese momento episodios inexplicables comienzan a suceder a tripulantes y pasajeros de la línea Eastern en el trayecto Nueva York-Miami: numerosos testigos afirman haber visto a Don Repo y a bob Loft formando parte del pasaje. Inmediatamente la compañía se dispuso a negar y ocultar los misterios que se estaban sucediendo, llegando al extremo de prohibir a su personal cualquier tipo de comentarios relacionados con los hechos. Sin embargo no logró conseguirlo del todo puesto que algunos acontecimientos se filtraron al público, siendo de esta forma que llegó a oídos del investigador John Fuller, quien inmediatamente se interesó por lo que realmente estaba ocurriendo.
Después de investigar e interrogar a posibles testigos llegó a la conclusión de lo siguiente:
No cabía ninguna duda sobre las extrañas apariciones que fueron catalogadas de fenómenos paranormales. Aparecen en forma de espectros que se ven flotando sobre las alas de los aviones, también como nubes fantasmagóricas y en algunos casos surgen voces “de ninguna parte”, dando desde enigmáticos mensajes, hasta precisas órdenes y recomendaciones técnicas para evitar catástrofes.
Entre algunos informes recogidos por Fuller se destacan los siguientes casos:
En marzo de 1973 las azafatas Denisse Woodfrud y Ginny Packard trabajando en un mismo vuelo de la empresa Eastern, desde Nueva York, con destino a Miami, ven por separado la “presencia de un ser” incorpóreo, pero que a su vez significaba un obstáculo para su movimiento dentro de la cocina del avión; para (más tarde) surgir de una pequeña nubosidad el rostro claramente identificable de Don Repo.
En el mismo año, precisamente en el mes de septiembre, una azafata al prepararse para despegar desde Nueva York (por supuesto, con destino a Miami), observa que hay un pasajero de más que no figura en la lista, sentado en primera clase, vestido con uniforme de comandante de la empresa. Al inquirirle sobre por que no figura en la lista de pasajeros y quien es y no recibir respuestas, llama a una compañera, que tampoco tiene éxito.
Llamado el comandante de la nave ante la imposibilidad de solucionar el incidente, éste queda asombrado al reconocer en el intruso al desaparecido Bob Loft, quien para asombro de todos se desmaterializa ante sus ojos.
En Febrero de 1974 Don Repo se manifestó primero a dos azafatas y luego al ingeniero de vuelo, para alertar posteriormente sobre el posible peligro que corría la nave. Más tarde se materializa su rostro en la cabina de mando y la tripulación oye claramente su voz que dice :”Prestad mucha atención porque hay peligro de incendio”. Y efectivamente cuando el avión llega a Miami uno de los motores no responde y la nave se incendia en el momento de tocar pista. Afortunadamente un sistema operativo que ya estaba preparado ante la petición de socorro del comandante (gracias a la aparición de Repo) evitó que todo terminara en catástrofe.
John Fuller, luego de años de investigación y de recoger testimonios, logró que la empresa aérea reconociera los hechos y llegó a las siguientes conclusiones:

1) Los hechos suceden siempre en aviones L-1011 de la empresa Eastern Airlines, incluso en aviones que esta compañía ha alquilado a otras líneas.

2) En la mayoría de los casos, los aviones en los que se han manifestado las apariciones, llevaban piezas recuperadas del trágico Vuelo 401.

3) Siempre ocurren en la ruta Nueva York-Miami.

Según parece el fenómeno forma parte de lo llamado Psicometría, donde “las apariciones acuden allí donde hay un objeto o conjunto de los mismos que les resulten familiares”.

3 comentarios:

Mariu dijo...

Me parece muy interesante estos acontecimientos me gustaria poder verlos jeje... oí qu ya sacaron un libro debe estar muy interesante XD.

annavg dijo...

Hay un capítulo que hace referencia
al accidente del vuelo 401 ocurrido
en Diciembre de 1972, en el libro
" Fantasmas " del gran escritor
Francisco Contreras Gil, autor también del excelente libro " Casas Encantadas ".

annavg dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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